• Por: Erica Olivera

Respiración y patrón postural.


Es importante saber, antes de empezar la lectura que el tema de la respiración y patrón postural fué testeado y estudiado previamente en clases de pilates en Providencia , clases de pilates en Viña del Mar y en Uruguay.

La Respiración es uno de los ejes centrales en el Método y como Joseph decía “el último principio, para que sea el primero en tu mente”. En esta primera entrega haremos un paneo general de su relación con la espina dorsal, todo el patrón postural y el principio de la respiración en pilates. Más adelante iremos analizando punto específicos sobre el tema.

La mayoría de la gente considera sólo la existencia de un diafragma, el respiratorio, y a veces incluso éste se deja de lado en la realización de ejercicios físicos. Pero tenemos 4 diafragmas en el cuerpo, que funcionan coordinadamente y actúan directamente sobre la movilidad del raquis.

Cada sector del cuerpo necesita y maneja un tipo de presión diferente. No es igual la presión intra-abdominal que la intracraneal, por ejemplo. Entonces cada diafragma, compuesto de tejido aponeurótico, regula la presión de su sector. Ellos son: el intracraneal, el bucal o cervical, el respiratorio o abdominal y el pélvico (o suelo pélvico).

No es nuestro interés profundizar en las funciones de cada uno en éste artículo, pero es importante visualizar que los 4 se mueven rítmicamente y a la par, descendiendo y ascendiendo para separar cavidades y regular presiones y fluidos, en un ritmo que debería ser armónico, constante y fluido.

Consideremos la influencia que tienen sobre el raquis. Por ejemplo el diafragma abdominal, se une a la columna por las 5 vértebras lumbares. Su constante movimiento ascendente y descendente hace que inevitablemente ejerza un acción que condicionará la posición de estas vértebras, músculos, ligamentos y tendones relacionados, desde el nacimiento hasta la muerte.

Así sucederá con cada uno de los diafragmas. Y así las características personales y únicas del patrón respiratorio de cada individuo, definirán bajo influencia directa, el patrón postural.

Es así que recomendamos siempre a nuestros estudiantes de Instructorado, realizar una observación y determinación del patrón respiratorio de cada persona que inicia la práctica del método. Y que hagan esto, antes, en una sesión individual, para poder también re entrenar e introducir modificaciones favorables sobre el mismo, o al menos trazar un plan de re entrenamiento al respecto. Aquí les dejamos algunas consignas ordenadas que podrían seguir para lograrlo:

  1. Definir si el patrón respiratorio tiende a ser clavicular, torácico o abdominal, predominando uno de ellos. En cada caso esto modificará el equilibrio de fuerza y elasticidad de los músculos que corresponden a esa acción ( x ej. En la respiración clavicular, se eleva la pared costal con intervención de músculos del cuello como los trapecios, generando una modificación en la postura de las vértebras cervicales, por hipertonía de algunos de ellos. Incluso el bruxismo puede vincularse a este gesto respiratorio indirectamente)

  2. Determinar si existe una buena movilidad de la pared costal en todos sentidos, hacia el frente, hacia el dorso y a los lados. En caso de que no sea así, aplicaremos ejercicios de activación como colocar ambas manos sobre la parte baja de la pared costal, al frente del torso, tocando los dedos mayores sobre la boca del estómago, y al espirar, trataremos de que estos dedos se sobre crucen. Al inspirar, trataremos que se vuelvan a separar.

  3. Si el patrón respiratorio es clavicular trabajaremos ejercicios de movilidad de homóplatos primero y haremos hincapié en devolver movilidad al esternón, que seguramente estará algo rígido. Podemos asistir al estudiante, apoyando el talón de la mano en su esternón y presionando en dirección hacia abajo y levemente oblicua cuando espire, buscando que éste descienda y se aleje de los hombros. También harán falta ejercicios que abran el pecho, estirando las fibras de los pectorales menores y mayores. Y luego la activación de los serratos que ayudan a la pared costal en ambos procesos, inspiratorios y espiratorios.

  4. Si detectamos mayor movilidad abdominal que de otras zonas, además de activar la pared costal y todo lo ya mencionado, buscaremos que la inspiración siga siendo baja y profunda pero movilizando todo el abdomen alrededor del “Centro o Power house” levemente y activando el transverso en la exhalación.

  5. Incorporar la contracción del transverso, es necesario en todos los casos. Éste se encuentra íntimamente ligado al diafragma por compartir tantas inserciones y colabora en la espiración, además de estabilizar la postura del tronco con respecto a la pelvis. Su acción es mejor cuando se combina con el resto de los abdominales.

Se vuelve vital para la técnica, lograr una respiración enfocada en lo costal, que colabora enasegurar el transverso, protección de la zona lumbar para las cargas.

En próximas entregas veremos más detalles al respecto y la acción respiratoria sobre otros segmentos del raquis.

Erica Olivera - Uruguay

Teacher trainer de curso de pilates en Montevideo


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